El
Ozono,
gas inestable
que se encuentra naturalmente en
la atmósfera, fue utilizado
en Medicina por primera vez a principios
del siglo pasado por unos médicos
alemanes.
Su uso sistemático en el
tratamiento de varias patologías
ya se ha desarrollado en muchos
países como Cuba, Alemania
e Italia (país este último
donde es materia de enseñanza
en varias Universidades de Medicina
y es aplicado por centros del Servicio
de Salud) gracias a los buenos resultados
terapéuticos y a la ausencia
de efectos segundarios a corto y
a largo plazo. |